El caso de las pymes y las distintas nubes

November 20, 2018 Juanma Martinez

En la última década, puesto que el cloud computing se ha hecho cada vez más conocido en el espacio de TI, lo más probable es que, como líder empresarial de una pyme, considere la nube como una solución empresarial o de TI.

Sin embargo, debido a los fuertes vínculos con la transformación digital, el cloud computing se suele ver como una iniciativa que llevaban a cabo las empresas más grandes.

No debería ser así.

La realidad es que las pymes ocupan una posición privilegiada para adoptar los servicios de nube a fin de dirigir sus empresas; de hecho, es probable que, de una forma u otra, ya lo hagan. Además, aunque a menudo nos refiramos (de manera errónea) a la nube como un “recurso informático rentable, flexible y escalable”, realmente es mucho más que eso. La nube no es un “producto” per se o una solución para abordar todas las necesidades a la vez. De hecho, no hay nada parecido a “la nube”, solo una gran cantidad de nubes distintas que están conectadas entre sí.

Antes de entrar en detalles, vamos a aclarar algunos aspectos.

No todas las pymes son iguales

El sector de las pymes representa en torno al 95 % de todas las empresas a nivel mundial. Esto no quiere decir que el número de empleados tenga especial relevancia en los requisitos de TI de las pymes o en su enfoque a la nube. Sin embargo, es importante tener presente que las necesidades de TI de una pyme pueden ser completamente distintas, según su vertical. Por ejemplo, una empresa de gestión de recursos tendrá diferentes requisitos de nube que una empresa de fabricación.

El valor de negocio procede de las redes

En la actualidad, todas las empresas operan en línea. Por supuesto, muchas de las funciones de una organización no se llevan a cabo en línea, pero el valor de negocio procede de las interacciones en las “redes”; no solo de las áreas conectadas de su empresa, sino también de las conexiones que mantiene fuera de ella.

Estas redes pueden ser desde cualquier cosa en una oficina pequeña (y sus usuarios) con una línea DSL o varias sucursales hasta uno o varios data centers, conectados a través de una solución pequeña y específica.

Además, al igual que con cualquier servicio de conectividad o de Internet, hay opciones con valor añadido que le facilitan las cosas: desde servicios gestionados (o “gestionados en la nube”) con funciones centralizadas hasta redes privadas virtuales, soluciones de SD-WAN y redes sólidas con visibilidad de conmutación por error y análisis.

Puede que no se diga expresamente, pero los servicios de conectividad externalizados que ofrecen control centralizado, paneles y seguridad integrada son un caso práctico sólido sobre la nube.

¿Qué ocurre con el software?

Después de la red, el software es probablemente la parte más complicada de la ecuación. En la actualidad, hay proveedores SaaS especializados en cualquier lugar que ofrecen funciones que se ajustan perfectamente a su vertical.

Si su empresa está empezando, no podrá ir y comprar software e instalar Office o configurar un servidor de correo electrónico interno; simplemente podrá utilizar los servicios en la nube de los proveedores SaaS adecuados en los diferentes dispositivos de los empleados.

Para las organizaciones más grandes, las únicas con presencia actual en las aplicaciones de productividad internas o con un contrato con un proveedor, las decisiones sobre la economía de la nube de Opex frente a Capex (y las dependencias existentes) se activan para determinar el punto de switching adecuado. Sin embargo, las empresas más pequeñas cuentan con una ventaja, ya que no tienen demasiada tecnología heredada que sustituir o integrar.

Si su empresa es B2C o B2B y tiene aplicaciones para partners o clientes, tiene más posibilidades de beneficiarse de la escalabilidad y la elasticidad, al igual que lo haría una gran empresa del alojamiento en la nube pública. Ahora bien, tal vez sea ligeramente menor debido a un menor efecto de la “economía de escala”, pero, ¿quién aloja en 2018 aplicaciones de uso externo en una infraestructura que no es ni escalable ni elástica de todas formas?

La nube es una auténtica plataforma

Si tiene que desarrollar, personalizar y mantener sus propias aplicaciones, puede que quiera utilizar IaaS o PaaS en una nube pública, como AWS, Google, Azure o IBM, o mantener los recursos informáticos en un data centre, suyo o alojado en un partner.

En función de la vertical en la que se encuentre su empresa, dicho recurso informático podría ser un requisito para mantener almacenados los datos confidenciales. Y aquí es donde la cosa se pone interesante respecto a la nube. Esto es lo que mueve el mercado en este momento: la capacidad para aprovechar las herramientas de la plataforma de nube pública y los microservicios (PaaS), ya sea una extensión independiente o una extensión sin interrupciones de su propio entorno para crear o ampliar las funciones. Piense en la inteligencia artificial, el machine learning o en las capacidades de desarrollo móvil ágiles e impecables.

Al igual que cualquier usuario, sus desarrolladores (y cualquiera que necesite acceder a estos recursos de nube pública) necesitan seguridad y acceso. Existe una amplia gama de soluciones “muy de nube” que podría implementar y que le permitirían supervisar y gestionar sus aplicaciones de una ubicación a otra, es decir, desde el data centre a una nube pública.

Nadie quiere gestionar realmente la TI de ninguna forma (y las pymes no son la excepción)

Como cualquier organización, pero sobre todo si no cuenta con un ejército de TI interno, puede recurrir a externalizar la gestión de su TI en todas las áreas anteriores para que no aumenten los gastos administrativos. Además, por esta razón afirmamos que “nube = externalización, por tanto nube = buena para las pymes”.

Hemos dejado atrás los días en los que cualquier empresa podía tener su propio servidor, que solo tenía que mantener o que necesitaban corregir para hacer frente a una interrupción: dejarlo en manos expertas de proveedores de tecnología implica que el personar se puede centrar en proyectos con más valor estratégico.

Un buen ejemplo de esto, además de la conectividad, es la seguridad. La seguridad gestionada en la nube no solo elimina el problema de buscar una solución, sino que protege todos los recursos en todos los entornos en los que opera.

Es probable que no sea atacado por hackers a cierta distancia de su país, pero desde que ahora usted y sus usuarios están, probablemente, en nubes distintas, su seguridad también tiene que residir en la nube.

En la mayoría de los casos, la seguridad se integrará en todas las áreas que hemos abordado, por ejemplo, en las soluciones de SD-WAN y Wi-Fi gestionado en la nube, o a través de los proveedores de nube pública en las ofertas de IaaS, PaaS y SaaS. Sin embargo, pensar en los usuarios, los dispositivos, los datos y las aplicaciones es la forma de hacerlo (y en todas las nubes en las que opera).

Por lo tanto, al igual que otras empresas, las pymes deben pensar en soluciones que “sigan” y protejan al usuario, su dispositivo, sus datos y sus aplicaciones en cualquier lugar.

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